Si no queremos que a finales de agosto el bikini nos suba los mofletes, o el elástico del bañador nos deje la panza como un código de barras, lo mejor es que prestemos atención al recuento de calorías que se fija en este artículo y procuremos dosificarnos, combinando los manjares con ensaladas y unos cuantos largos piscineros, o bien unos kilómetros de running o de paseo al atardecer. De otro modo, en septiembre odiaremos los espejos.

A continuación te exponemos el aporte calórico de cada plato o bebida. Hay que tener en cuenta que la Food and Drugs Administration norteamericana (FDA) recomienda para un hombre mayor de 20 años entre 3.000 y 2.300 kilocalorías diarias; para una mujer adulta la media recomendada sería de 2.200 kilocalorías diarias. Estas cantidades pueden variar según edad tamaño y tipo de vida.

Paella

La paella, con su arroz, su sofrito y los tropezones, es un plato tan delicioso y completo como calórico. Un plato de paella valenciana, que serían unos 250 gramos, proporciona 379 kilocalorías. Si la paella es mixta, las kilocalorías bajan a 353 y si es solo de marisco, descienden a 343 kilocalorías. Repetir de paella, algo muy común y tentador, implica calzarse entre 700 y 800 kilocalorías.

 

 

Gazpacho

Ya hablamos en su día de si el gazpacho engorda o no. El caso es que puede llegar a aportar hasta 35 kilocalorías por cada 100 mililitros. Si asumimos que con un vaso nos bebemos cerca de 240 mililitros, calculamos que podemos ingerir de un trago unas 80 kilocalorías, que no es poco. Si repetimos, ya son 160.

 

 

Tortilla de patatas

La tortilla de patatas tiene aceite, patata y huevo, ingredientes todos altamente energéticos. Por lo tanto, no nos debe extrañar que una porción de tortilla, unos 120 gramos, aporte 150 kilocalorías. Si repetimos ya nos ponemos en las 300 kilocalorías.

 

 

Ensaladilla rusa

La mayonesa, la patata y el huevo, además de las aceitunas, tienen la culpa de que la ensaladilla rusa esté tan buena. Y también de que sea tan calórica. Una ración de 200 gramos aporta 245 kilocalorías.

 

 

Ensalada campera

Pese a su esencia vegana y rica en fibra, la ensalada campera es una bomba calórica superior a la ensaladilla rusa, especialmente por la presencia de legumbres y huevo. Se le calcula unas 150 kilocalorías por cada 100 gramos.

 

 

Helado Magnum

También hemos hablado de las desorbitantes cantidades de azúcar de muchos helados industriales, pero para establecer un patrón medio nos referiremos al helado magnum, el rey de las sobremesas veraniegas, en especial el de 80 gramos. Su aporte calórico es bestial: 260 kilocalorías. Si tomamos dos, para hacernos una idea, son 520 kilocalorías. Ahora traslademos este aporte al cuerpo de un niño: por mucho que lo queme, ¿no son demasiadas kilocalorías de golpe?

 

 

Lata/ tercio /mediana de cerveza

La clásica medida en botella o en lata de 330 mililitros ofrece entre las 150 kilocalorías de la Mahou, las 149 de la Estrella Galicia, las 129 kilocalorías de la Estrella Damm, las 155 de la Alhambra o las 165 de la Cruzcampo. La San Miguel se sale con sus 172 kilocalorías por botella, pero el premio se lo lleva la potente Voll-Damm con 200 kilocalorías.

 

 

Gin Tonic

Se ha ganado su puesto de honor en las sobremesas de agosto, pero es otra bomba calórica de la que no debemos abusar, con sus 200 kilocalorías por copa.

 

 

Mezclas refrescantes

Las mezclas de refrescos y cerveza o vino, como son la clara de limón o el tinto de verano, rebajan el alcohol, que es un potente agente calórico, pero aportan azúcares añadidos, de modo que el monto final no baja tanto como nos pensamos. Ambos combinados, según la OCU, contienen de media 125 kilocalorías.

 

 

Fuente: www.eldiario.es