Una dieta sin gluten puede tener un inconveniente: niveles elevados de arsénico y mercurio en la sangre.

Así se afirma en un estudio publicado en la revista especializada Epidemiology.

¿Un posible culpable? El arroz, ya que puede absorber metales del agua y la tierra donde ha sido cultivado.

Según la autora principal del artículo, Maria Argos, epidemióloga de la Universidad de Illinois en Chicago, las personas que siguen una dieta sin gluten suelen incrementar su ingesta de arroz. Aunque coman la misma cantidad que otras personas del grano por sí solo, suelen consumir productos especiales sin gluten que están hechos de arroz o contienen jarabe de arroz a modo de endulzante.

El arsénico y el mercurio se encuentran presentes en todo el medio ambiente, y todo el mundo tiene cierta cantidad de ellos en la sangre. Sin embargo, los niveles de ambos elementos entre las personas que siguen dietas sin gluten, aunque no llegan a ser tóxicos, están muy por encima de los niveles considerados normales.

“Los efectos en la salud aún se desconocen”, dijo la Dra. Argos. “Sin embargo, la gente debería estar más consciente de lo que come. Están consumiendo mucho más arroz del que creen.”

Fuente del artículo: The New York Times y Revista Epidemiology

Guardar

Guardar