(Foto: GTres)

Posiblemente no es ninguna sorpresa, pero las cifras siempre ayudan a visualizar la dimensión de ese problema con la alimentación de los más pequeños del que tanto se habla. Y es que, según un reciente estudio realizado por El Caserío sobre los hábitos a la hora de la merienda, sólo el 40% de los niños asegura merendar un bocadillo, frente al 80% que lo hacía en la generación anterior.

En lugar del tradicional bocata, ahora las galletas, los sándwiches -cabe suponer que en el estudio se ha diferenciado entre pan convencional y de molde- y la bollería han ganado terreno en los últimos años. En este último caso, su consumo se ha triplicado en una generación.

¿Y la fruta? Aunque, sin duda, esta sería la merienda recomendada por los nutricionistas -y no sólo para los niños, sino para quien quiera picar algo a media tarde-, sólo aparece en el 3% de los casos. La mala noticia es que eso es justo la mitad de la bollería que se consume. La buena, que, pese a ello, es más que lo que ocurría hace unos años.

Pero no sólo está en retroceso el típico bocadillo, sino también aquello de jugar en la calle o en casa a la hora de la merienda. En su lugar, triunfan las actividades más sedentarias. Frente al 21% que hace unos años recuerda merendar con una pantalla delante, ahora la cifra crece hasta casi el 40%. Como dato curioso, en los niños andaluces es donde más se nota esta tendencia, frente a los vascos, donde parece que se mantiene más la tradición de jugar o moverse mientras se merienda.

 

Portavoces de El Caserío y Aldeas Infantiles durante la presentación del estudio hace unas semanas

El estudio, realizado a adultos y pequeños de 600 hogares y con una muestra total de 1.200 personas, también revela cambios respecto al papel de padres y madres a la hora de la merienda. Aunque son más los hombres que se ocupan de preparar la merienda (13% frente al 2% de la generación anterior), salta a la vista que sigue siendo una representación muy pequeña frente a las madres.

En todo caso, otro dato preocupante -sí, no abundan las buenas noticas cuando se habla de hábitos alimenticios y conciliación en este país- es que el 75% de los padres encuestados señala que se pierden las meriendas de sus hijos.

Entre tanta noticia no especialmente buena, también nos podemos quedar con una mejor: con motivo de este estudio realizado por El Caserío en colaboración con Aldeas Infantiles SOS, la compañía ha donado 30.000 meriendas a los centros de esta organización, a donde diariamente acuden más de 500 niños.

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Author: La Gulateca
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